El presidente Enrique Peña Nieto pidió no desaprovechar la oportunidad que tiene México de tener una “revolución enegética”, por lo que llamó a concretar la reforma enérgetica y advirtió que Pemex ya no se manejará como una dependencia más de gobierno.
“Que no haya duda, con la reforma energética el Estado mexicano es, y seguirá siendo, el único dueño de las reservas petroleras, de la renta petrolera y de Petróleos Mexicanos”, sentenció durante la conmemoración del 76 aniversario de la Expropiación Petrolera.
Ante gobernadores, legisladores, funcionarios federales y trabajadores petroleros encabezados por su dirigente, Carlos Romero Deschaps, el mandatario federal sostuvo que de no haberse concretado la reforma energética, el país se convertiría en un importador neto de petróleo, de gas natural y de petrolíferos.
“Y aún peor era poner en riesgo la seguridad energética del país, y con ello, nuestra soberanía nacional”, añadió el jefe del Ejecutivo federal.
Ante esa situación había dos alternativas reales: seguir por el mismo camino o emprender una transformación de fondo, enfatizó el presidente Peña.
En la explanada principal del Complejo Petroquímico Cosoleacaque, aseguró que seguir por el mismo camino significaba producir cada vez menos petróleo, importar cada día más gasolina, mayores tarifas de luz, que las familias pagaran cada día más por el gas que consumen y poner en riesgo el salario y el empleo de miles de trabajadores.
Por ello, celebró que los mexicanos no hayan elegido el camino fácil de la inercia. “Por el contrario, México tomó una determinación audaz y optó por el camino de la transformación”.
Ello, enfatizó, “hay que reconocerlo frente a los cambios globales, lo que está ocurriendo en todo el mundo, en los últimos años, el sector energético había perdido dinamismo y competitividad”.
Pese a las importantes inversiones millonarias que Petróleos Mexicanos (Pemex) lleva a cabo anualmente, su producción ha seguido bajando, lamentó.
Ante ello, el mandatario federal afirmó que como ocurrió hace 76 años, en México se han vuelto a tomar decisiones importantes en materia energética.
Resaltó asimismo que gracias a la responsabilidad y el compromiso del Congreso de la Unión, se cuenta con un marco constitucional de avanzada que transformará al sector energético en una auténtica fuente de mayor prosperidad para todos los mexicanos.
El presidente Peña enlistó las bondades de la reforma energética la cual, aseguró, abre nuevas oportunidades de crecimiento, y al mismo tiempo mantiene la propiedad de la Nación sobre su riqueza.
“Que no haya duda, con la reforma energética el Estado mexicano es y seguirá siendo el único dueño de las reservas petroleras, de la renta petrolera y de Petróleos Mexicanos”.
Con la reforma, añadió, México también contará con más recursos financieros y tecnológicos de punta para aprovechar sus vastos recursos energéticos, sin endeudar ni poner en riesgo sus finanzas públicas.
“Con la reforma energética, México tendrá más gas, más petróleo y, en consecuencia, más electricidad. Todo esto se reducirá o habrá de reducir el costo de producir energía, lo que permitirá a las familias mexicanas pagar menos por la luz y el gas que consumen en sus hogares”, reiteró.
En ese sentido, sostuvo que el campo también se beneficiará al haber un mayor abasto de petroquímicos, como el amoniaco que se produce en esta planta, se podrán elaborar más fertilizantes en el país para apoyar la producción agroalimentaria del país.
“Con esta reforma, las familias mexicanas sentirán en sus bolsillos los beneficios de una economía nacional en crecimiento”, garantizó.
En su mensaje, el jefe del Ejecutivo federal insistió en que la reforma energética beneficia a Pemex y a sus trabajadores, por lo que “el respaldo del Gobierno de la República a Petróleos Mexicanos, que no haya duda, es total”.
De acuerdo con el mandatario, 2014 será el año de mayor inversión de la empresa en su historia, con un monto de 357 mil 500 millones de pesos, es decir, 31 mil 200 millones más que el año pasado y 56 mil 200 millones de pesos, más de las inversiones concretadas en el inicio de la presente administración federal.
En el siglo XXI, indicó, es preciso que Pemex sea una paraestatal más sólida, moderna, transparente, dinámica y capaz de competir frente a cualquier empresa del mundo.
Aseguró a los petroleros que su trabajo y sus derechos laborales están a salvo y así se mantendrán: “que quede muy claro y sin dudas, todos ustedes tienen garantizada su antigüedad y todas sus conquistas laborales”.
La reforma energética, aseveró, liberará a Pemex de frenos y ataduras burocráticas, que impedían su pleno desarrollo, por lo que “ya no se manejará como una dependencia más de gobierno, sino como una empresa productiva, de liderazgo mundial”.
Destacó que la reforma energética es el más importante cambio económico en México de los últimos 50 años. “Es una transformación de fondo para que el país cuente con más energía, para crecer económicamente y generar cientos de miles de nuevas fuentes de empleo”.
“Hoy, México tiene la oportunidad de llevar a cabo una revolución energética que eleve de manera contundente su nivel de desarrollo”, abundó Peña Nieto.
“Es momento de aprovechar al máximo nuestros recursos, de concretar esta reforma para convertir a México en una potencia energética, pero sobre todo, es momento de utilizar toda nuestra energía para mover y transformar a México”, agregó el mandatario.
Recordó que el 18 de marzo de 1938, el entonces presidente Lázaro Cárdenas tomó una decisión valiente y visionaria que permitió a México aprovechar sus hidrocarburos. Fue un acontecimiento trascendental que aceleró el desarrollo del país y su transformación en el Siglo XX.
Peña Nieto realizó un recorrido por más de 45 minutos por la plataforma Centenario.
Fuente: Notimex


